Sepia en apuros

Ver una sepia nadando majestuosamente sobre las praderas de Posidonia en el Mediterráneo es una de esas estampas que te regala el mar de vez en cuando, pero si te la encuentras en el Mar Menor, como me ha pasado a mí esta mañana, es algo único. Sin embargo, ha sido una pena verla queriendo pasar al otro lado de las redes antimedusas. Afortunadamente, tras varios intentos ha encontrado un agujero lo suficientemente grande para escaparse de la prisión.

Sepia officinalis Mar Menor

Sepia (Sepia officinalis) en el Mar Menor intentando pasar al otro lado de la red antimedusas


 Moluscos cefalópodos: las sepias 

Las sepias (Sepia officinalis) junto con los pulpos y los calamares son moluscos cefalópodos (las patas “podos" salen de la cabeza “cefalo” –seguro que has oído llamar cefalea al dolor de cabeza intenso–. A las sepias se las conoce también como jibia o choco. 


 ¿Cómo son las sepias? 

La sepia tiene un color marrón grisáceo que se adapta a los fondos en los que se encuentra dada su capacidad mimética (es una maestra del camuflaje), con líneas blancas irregulares, más visibles en los machos, que nos recuerdan a las cebras. Su cuerpo, de forma ovalada y redondeada en la parte posterior, puede llegar a medir hasta 40 cm de longitud, sin incluir brazos, tentáculos y cabeza.

Su cabeza está muy desarrollada y en ella destacan sus grandes e impresionantes ojos. La boca está rodeada de ocho brazos con cuatro filas de ventosas y de dos tentáculos más largos que los brazos en los que hay cinco o seis ventosas muy desarrolladas.


 Sepión o hueso de sepia 

Tienen una concha interna grande y ligera llamada sepión, que seguramente te hayas encontrado al pasear por la playa o en el interior de este animal. En la Edad Media se utilizaba para preparados en medicina, de ahí el nombre de esta especie: “officinalis”, de officinal, como se llamaba al almacén de los monasterios en los que se guardaban las plantas o animales para ese efecto.

Estas formaciones óseas se suelen poner en las jaulas de periquitos o jilgueros para que las picoteen por el calcio natural y otras sales que aportan al organismo de estos pájaros. También ayudan a afilar y desgastar el pico para que no les crezca demasiado. (Personalmente no entiendo que se pueda tener en cautividad a estos animalillos tan hermosos).

Esqueleto Sepia officinalis

Sepión en playas de La Manga. Mediterráneo


 ¿Dónde viven? 

Las sepias se encuentran cerca de fondos arenosos, rocosos o en praderas de fanerógamas como Posidonia oceanica y Cymodocea nodosa.

No viven en el Mar Menor porque no toleran la salinidad de la laguna costera que es ligeramente superior a la del Mediterráneo. Sin embargo, en la actualidad, debido a la bajada de la salinidad provocada por la masiva entrada de agua a través de las golas y a las lluvias del año pasado, es posible verlas ocasionalmente, igual que a los pulpos.


 Redes antimedusas 

Desde hace décadas se instalan redes antimedusas en la temporada estival, aunque no haya medusas. Este gasto de dinero público que este año de 2020 ha superado los 800.000 euros debería dedicarse a evitar la eutrofización que producen los vertidos cargados de agroquímicos (principalmente nitratos) y otros compuestos que llegan al Mar Menor con aguas residuales.

Seppia en el Mar Menor

La sepia tratando de atravesar la red antimedusas en el Mar Menor


Aunque la calidad y duración del vídeo no es nada buena, lo incluyo por lo gráfico que es ver a la sepia intentando salir del espacio acotado por redes.

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Para compensar la baja calidad de mi vídeo os pongo unas magníficas imágenes de amigos colaboradores de marmenormarmayor.es.

Sepia, jibia o choco

Fascinantes ojos los de las sepias. Cabo de Palos


Sepia Calabardina, Aguilas

Sepia descansando en el fondo. Calabardina, Águilas


Sepia en pradera de Posidonia oceanica. Calabardina, Águilas

Sepia rayas cebra

Visibilidad de las rayas blancas que nos recuerdan la piel de una cebra. Cabo de Palos


Ver más  moluscos cefalópodos


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Fuentes consultadas

Ictio.term 

Calvín, JC y Eisman, C. (2020): El ecosistema marino mediterráneo. Edición propia.

Martínez Espinosa, R. M. Beneficios del uso del hueso de la jibia. Universidad de Alicante


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