Liebre de mar (Aplysia fasciata) en el Mar Menor

viernes, 26 de junio de 2020 17:33

Esta mañana me he llevado una sorpresa, me he encontrado en el Mar Menor este ejemplar de Aplysia fasciata, al que llamamos vulgarmente liebre de mar. Estaba no muy lejos de la orilla, a una profundidad de menos de un metro, cerca de algas Caulerpa prolifera y Acetabularia calyculus. He visto muchas liebres de mar con anterioridad, en Cabo de Palos, La Manga, Cerdeña, etc., pero nunca en el Mar Menor, así que he disfrutado de poder observar tranquilamente sus suaves movimientos –he oído que algunas personas las llaman bailarinas, y no me extraña, porque son tan bonitas...

 

Aplysia fasciata  mar menor

Aplysia fasciata moviéndose por un fondo arenoso en el Mar Menor

Últimamente me han llegado varios vídeos de liebres de mar en el Mar Menor acompañados de mensajes de sorpresa o temor. A todas las personas que me los han enviado las he tranquilizado diciéndoles que es un molusco gasterópodo inofensivo que vive en el Mediterráneo, pero que debido a la bajada de la salinidad del Mar Menor es cada vez más frecuente verlos en la laguna. Entran a través de las golas y no encuentran tanta diferencia en la composición del agua como antes, así que en muchos casos se quedan.


Aplysia fasciata liebre de mar Menor

Aplysia deslizándose suavemente

Esto se debe a lo que se ha denominado mediterraneización del Mar Menor, es decir, los cambios que se han producido debido al gran volumen de agua menos salada o dulce que entra del Mediterráneo a través de los canales de El Estacio y Marchamalo, la que entra de manera natural por las Encañizadas, y la que llega a través de las ramblas y el acuífero. En el pasado el agua del Mar Menor tenía 52 gramos de sal por litro frente a los 36 del Mediterráneo, pero en la actualidad esa salinidad ha bajado tanto que muchos organismos ya no encuentran diferencia y no se detienen ante la barrera que suponía esa mayor cantidad de sal.


Aplysia fasciata liebre de mar Menor

Aplysia fasciata alimentándose de algas


Como se puede observar este molusco tiene el cuerpo alargado, abombado en la parte central y puede llegar a medir hasta cerca de 40 cm. Los rinóforos, un órgano sensorial en forma de cuernecitos sobre la cabeza, son cortos y algo enrollados, y le han dado el nombre de liebre porque nos recuerda las orejas del animal terrestre. El manto tiene dos porciones en forma de alas, una a cada lado, llamados parapodios que les permiten nadar distancias cortas, aunque suelen desplazarse con su pie muscular por el fondo.


Tienen una concha interna delgada y cuando se las molesta emiten un líquido blancuzco. Como yo no la he molestado, sino que he admirado sus elegantes movimientos, no he tenido la ocasión de comprobarlo personalmente. Eso sí, me ha obsequiado con unas cacas, tal como podéis ver en el vídeo.



Fuentes consultadas

Calvín Calvo, JC. (2003): Fondos Marinos de Murcia. Edición propia. Murcia