¡Cuidado! ¡Un durófago!

sábado, 16 de mayo de 2020 10:29

 Antropófago, ¡no!, ¡durófago! 

El sufijo “fagia", viene del verbo griego que significa “comer”. “Antropofagia” es el hecho de comer el ser humano carne de su propia especie, y la persona que lo practica es por lo tanto un antropófago; “necrofagia” es comer animales muertos, y el que lo practica es un necrófago, etc.

Los durófagos son animales que consumen organismos de esqueleto duro. En el medio marino hay moluscos de la familia Naticidae y Muricidae que se alimentan de otros moluscos perforándoles la concha.

La observación de las conchas que encontramos en las playas y las marcas que presentan nos dicen mucho del hábito alimenticio de algunas especies aunque no las hayamos visto vivas nunca, como es mi caso con el suave y bonito caracol luna (Naticarius hebraeus) que hace un agujerito perfecto en la concha de bivalvos y otros gasterópodos para comerse su carne.


Naticarius hebraeus mar menor

Concha de un caracol luna (Naticarius hebraeus) encontrado en el Mar Menor, pero que podría haber llegado allí con las arenas con las que rellenan las playas artificiales


 Horadación 

Los durófagos de las familias antes mencionadas perforan las conchas con un órgano llamado rádula, áspero como la lengua de un gato, y con otro que segrega una sustancia al mismo tiempo para ablandar la concha.

Observando los agujeritos de las conchas de las almejas o chirlas que vemos en la foto, podemos deducir que han sido devorados mientras estaban vivas y que sus depredadores suelen hacer el agujero en la misma zona, quizá la más fácil de horadar.


Chamelea gallina perforadas La Manga

 Conchas de almejas o chirlas (Chamelea gallina). Playas de La Manga, Mediterréneo


Glycymeris nummaria perforacion La Manga

Maravillosa perforación en esta almendra de mar (Glycymeris nummaria). La Manga


 Hexaplex trunculus, un durófago incansable 

Otro durófago es la corneta o busano (Hexaplex trunculus), uno de los moluscos más abundantes en el Mar Menor; es un depredador carnívoro y necrófago y se le puede ver comiendo todo tipo de bivalvos y animales muertos.


Hexaplex trunculus comiendo Fulvia fragilis

La corneta o busano (Hexaplex trunculus) devorando un ejemplar vivo de Fulvia fragilis en el Mar Menor


 Self healing o autocuración 

El cuerpo humano está diseñado para restaurar por sí solo tejidos de heridas producidas por un corte o soldar huesos, pero esto no es un privilegio exclusivo de nuestra especie. Si nos fijamos bien en las conchas, a veces nos encontramos con que hay partes (orificios y bordes) que han sido regeneradas por el molusco que ha sido atacado.

Esto sucede porque los depredadores no siempre tienen tiempo de terminar de horadar una concha, pueden haber sido interrumpidos por otro animal, incluso de su misma especie, entonces ese agujero que queda inacabado es reparado por el mismo molusco que ha sido atacado. En las imágenes de abajo se observa cómo el orificio de la almeja (Chamelea gallina) se ha regenerado; en el caso del berberecho (Cerastoderma glaucum) probablemente se debió regenerar y fue erosionado posteriormente (?).


Chamelea gallina reparación conchaCerastoderma glaucum reparacion concha


 Otros moluscos encontrados con perforación 

El bivalvo filtrador alita de ángel (Pholas dactylus) vive en las zonas fangosas del Mar Menor. Es un molusco excavador y es prácticamente imposible verlo vivo porque pasa su vida enterrado en el fango. Es un molusco luminiscente, es decir, que emite una tenue luz verdosa azulada que puede verse en la oscuridad.

Es frecuente ver sus conchas en la playa, algunas horadadas, pero curiosamente esta que muestro en la foto tenía dos orificios, y además, al darle la vuelta vi que la zona entre ellos estaba cubierta por pequeños poliquetos que debieron aprovechar también para darse un festín.


concha Pholas dactylus Mar Menor perforaciónconcha Pholas dactylus perforada Mar Menor poliquetos

Alita de ángel (Pholas dactylus)


Otros moluscos encontrados en la playa son la ostra de perro (Anomia ephippium) en el Mediterráneo y el gasterópodo (Cerithium vulgatum) en el Mar Menor, de los que os contaré otro día.


Anomia ephippium perforadaAnomia ephippium perforada

Ostra de perro (Anomia ephippium) con su interior nacarado

Cerithium vulgatum concha perforada Mar Menor

El gasterópodo llamado vulgarmente pada (Cerithium vulgatum) es un habitante habitual del Mar Menor


 ¿Qué pasó aquí? 

Cuando encuentro conchas como estas de abajo de berberecho y almendra de mar, me pregunto ¿fueron estas conchas horadadas por un durófago o fue la erosión la que les produjo el orificio? o, ¿fueron las dos cosas, una detrás de otra? 


concha perforada Cerastoderma glaucum Glycymeris nummaria

Berberecho (Cerastoderma glaucum) y la almendra de mar (Glycymeris nummaria) en las playas de La Manga


Si quieres ver qué otros moluscos hay en nuestros mares, puedes visitar la sección de moluscos del Mediterráneo, y del Mar Menor


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Fuentes consultadas

Ciencia y malacología. Blog de J.F. Verdejo

Blog de Kristina Barclay

Paleoblog del caracol